No necesitas estar en todas partes para tener presencia digital
Instagram. TikTok. Facebook. LinkedIn. Pinterest. YouTube. Newsletter. Blog.
Y seguramente mientras termino de escribir esto apareció otra plataforma en la que supuestamente también deberíamos estar.
Trabajar con negocios y también manejar mi propia presencia digital me ha hecho darme cuenta de algo: es muy fácil sentir que siempre estamos haciendo poco.
Publicas en Instagram, pero entonces escuchas que deberías estar haciendo videos en TikTok.
Tienes TikTok, pero alguien dice que deberías tener una lista de email porque “las redes sociales no son tuyas”.
Creas el newsletter y ahora resulta que deberías escribir un blog.
Y si tienes un negocio B2B, ¿cómo no vas a estar publicando en LinkedIn?
Al final puedes terminar intentando estar en siete lugares diferentes y sintiendo que no estás haciendo bien ninguno.
Y creo que ahí es donde vale la pena detenerse.
Tener presencia digital no significa estar en todas partes
Para mí, tener presencia digital significa algo mucho más sencillo:
que cuando alguien busque tu negocio, pueda encontrarte, entender qué haces y tenga alguna forma de dar el siguiente paso.
Ese siguiente paso dependerá muchísimo del negocio.
Puede ser escribirte por WhatsApp.
Reservar una cita.
Comprar un producto.
Pedir una cotización.
Suscribirse a tu lista.
Visitar tu tienda.
O simplemente seguir conociendo lo que haces hasta que algún día necesite contratarte.
No necesitas tener siete plataformas para conseguir eso.
Lo que necesitas es que las que tengas cumplan alguna función.
Antes de abrir otra cuenta, pregúntate para qué la quieres
Esta pregunta parece demasiado básica, pero muchas veces no la hacemos.
¿Por qué quiero estar en Instagram?
¿Por qué necesito una página web?
¿Para qué quiero comenzar un newsletter?
¿Qué espero conseguir publicando en LinkedIn?
Y “porque todo el mundo está ahí” no siempre es una buena respuesta.
Hace poco hablaba justamente de esto en Instagram: muchas veces sabemos que queremos publicar porque queremos que nos vean y eventualmente nos compren —obviamente—, pero entre una cosa y la otra hay varios pasos.
Quizás Instagram te sirve para que alguien te descubra y empiece a conocerte.
Tu página web puede ser el lugar al que esa persona va después para entender mejor qué haces, ver tus servicios y saber cómo contactarte.
Tu newsletter puede ayudarte a mantenerte en contacto con personas que todavía no necesitan lo que vendes, pero quieren seguir recibiendo información tuya.
No todas las plataformas tienen que hacer lo mismo.
Y tampoco todos los negocios necesitan exactamente las mismas.
Más plataformas también significan más trabajo
Esta es la parte que a veces olvidamos.
Abrir una cuenta es gratis.
Mantenerla no.
Quizás no estás pagando dinero directamente, pero estás pagando con tiempo.
Hay que pensar qué publicar, crear el contenido, diseñarlo, grabarlo, editarlo, escribir, responder mensajes, revisar estadísticas y volver a empezar la semana siguiente.
Ahora multiplica eso por Instagram, TikTok, LinkedIn, Pinterest, YouTube y cualquier otra plataforma que hayas decidido abrir porque alguien dijo que “tenías que estar ahí”.
Para una empresa con un equipo dedicado a contenido puede tener sentido.
Para una persona que además tiene que atender clientes, hacer cotizaciones, enviar facturas, trabajar y manejar todo lo demás de su negocio, puede convertirse rápidamente en otro trabajo.
Y peor todavía: uno que probablemente estás haciendo a medias porque simplemente no tienes suficientes horas.
Es mejor hacer pocas cosas con intención
Durante mucho tiempo yo misma he probado diferentes formas de compartir contenido.
He tenido épocas en las que publico más. Otras en las que prácticamente desaparezco.
He escrito sobre negocios, recetas, viajes y ahora estoy retomando con más intención el contenido relacionado con el mundo digital.
Y algo que estoy intentando hacer diferente esta vez es no comenzar queriendo hacerlo absolutamente todo.
Ahora mismo tengo mi página web, estoy publicando nuevamente en Instagram, escribo en el blog y utilizo mi newsletter para mantenerme en contacto con quienes quieren recibir lo que comparto.
¿Podría además estar haciendo TikTok?
Sí.
¿Videos para YouTube?
También.
¿Publicar todos los días en LinkedIn?
Probablemente.
¿Tengo tiempo y ganas de mantener todo eso consistentemente mientras trabajo con mis clientes?
NO.
Y esa última pregunta también cuenta.
Porque no sirve de mucho diseñar una estrategia que solamente puedes mantener durante tres semanas.
Tu página web puede ser tu punto de partida
Aquí probablemente estoy un poquito parcializada porque hago páginas web.
Pero hay una razón por la que sigo creyendo que tener un espacio propio es importante.
Las redes sociales son excelentes para descubrir, conversar y mantenernos visibles.
Pero tu web puede funcionar como el lugar donde organizas toda la información de tu negocio.
Qué haces.
Qué servicios ofreces.
Quién eres.
Cómo pueden trabajar contigo.
Cómo contactarte.
Tus artículos, si escribes.
Tus productos, si vendes.
Y desde ahí puedes decidir qué otros canales realmente necesitas.
No tienes que crear todo al mismo tiempo.
Empieza con lo que realmente puedes mantener
Si hoy estás intentando organizar la presencia digital de tu negocio, yo empezaría con tres preguntas:
1. ¿Dónde me encuentran actualmente mis clientes?
No dónde dicen las tendencias que deberían encontrarte. ¿Dónde llegan realmente?
2. ¿Qué necesitan encontrar cuando buscan mi negocio?
Tal vez necesitan ver trabajos anteriores. Quizás precios. Servicios. Una dirección. Una forma de reservar. O simplemente comprobar que el negocio existe y parece confiable.
3. ¿Qué puedo mantener de manera realista?
Esta para mí es importantísima.
Porque decir “voy a publicar cinco veces por semana, escribir un artículo, mandar un newsletter y subir tres TikToks” suena maravilloso el domingo mientras haces el calendario.
El miércoles ya probablemente estás reconsiderando todas tus decisiones.
Es mejor empezar con algo que puedas sostener.
Y si después tienes tiempo, resultados o necesidad de agregar otra plataforma, la agregas.
No se trata de aparecer más. Se trata de que sea fácil encontrarte
Tener presencia digital no debería convertirse en una competencia por ver quién tiene más cuentas abiertas.
Puedes tener Instagram, TikTok, Facebook, LinkedIn, Pinterest y YouTube y aun así hacer que sea dificilísimo entender qué haces o cómo contratarte.
O puedes tener una buena página web, una red social que realmente utilizas y una forma sencilla de mantenerte en contacto con las personas interesadas en tu negocio.
Y que eso sea suficiente.
Al menos por ahora.
Porque algo que estoy aprendiendo cada vez más trabajando en este mundo es que no necesitamos implementar todas las herramientas, plataformas o estrategias que existen.
Necesitamos identificar cuáles realmente tienen una función dentro de nuestro negocio.
Y empezar por ahí.
Ahora cuéntame tú: ¿hay alguna red social o plataforma que mantienes porque realmente te funciona… o simplemente porque sientes que deberías estar ahí?
Me interesa saberlo porque tengo la impresión que muchos tenemos por ahí alguna cuenta que abrimos con las mejores intenciones y ahora solo existe.
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