Cómo usar ChatGPT para crear contenido que realmente suene a ti
Si alguna vez le has pedido a ChatGPT que escriba un post para Instagram y el resultado te ha parecido correcto… pero completamente genérico, no eres la única persona a la que le pasa.
Algo tipo:
“En el mundo digital actual, conectar con tu audiencia es más importante que nunca…”
Está bien escrito. No tiene errores. Incluso puede sonar profesional.
El problema es que podría haberlo escrito cualquier persona para cualquier negocio.
Y cuando usamos inteligencia artificial para crear contenido, ese es probablemente uno de los errores más fáciles de cometer: pedirle que haga demasiado con muy poca información.
Yo uso ChatGPT prácticamente todos los días en mi trabajo. Para organizar ideas, desarrollar contenido, revisar textos, investigar temas o encontrar otra manera de explicar algo que no termina de convencerme.
También lo uso para escribir sobre cosas completamente diferentes. Por ejemplo, mis artículos de viajes.
Pero hay algo que he aprendido usándolo: mientras menos de mí pongo en la conversación, más genérico suele ser el resultado.
Así que si estás empezando a utilizar ChatGPT para crear contenido, quiero enseñarte una forma sencilla de trabajar con él sin convertir cada publicación en algo que suene igual a todo lo demás que vemos en internet.
No necesitas tener “EL PROMPT”
Creo que esta es una de las cosas que más pueden complicar innecesariamente el uso de ChatGPT.
Buscas cómo conseguir mejores resultados y aparecen:
“El prompt definitivo para crear contenido.”
“Copia este prompt de 27 pasos.”
“Usa esta fórmula exacta.”
Y terminas pensando que necesitas aprender a hablarle a la inteligencia artificial en un idioma especial. No.
Un prompt no es más que lo que le estás pidiendo a ChatGPT.
Puedes hablarle prácticamente como le hablarías a otra persona.
Aunque tu idea esté desordenada.
Aunque te enredes explicándola.
Aunque empieces diciendo una cosa y a mitad del camino te des cuenta de que en realidad querías decir otra.
De hecho, muchas veces hago exactamente eso.
En lugar de sentarme a construir una instrucción perfecta, simplemente explico:
Quiero hablar sobre esto. Lo que pasa es que tengo esta idea porque he visto que… bueno, realmente mi punto no es exactamente ese, es más bien que…
Y sigo.
Después ChatGPT puede ayudarme a ordenar lo que yo ya estaba pensando.
Ese para mí es uno de sus mejores usos.
Y ni siquiera tienes que escribirlo
Si escribir todo eso te da pereza, usa el micrófono.
Literalmente puedes hablarle como si estuvieras mandándole una nota de voz a alguien.
Cuéntale la historia.
Explícale lo que pasó.
Dile qué te molestó.
Dile qué quieres enseñar.
Corrígete mientras hablas.
“No, espérate, eso no es exactamente lo que quiero decir…”
Todo eso es información.
Después puedes pedirle:
Te acabo de explicar mi idea de manera bastante desordenada. Ayúdame a organizarla sin cambiar lo que realmente quiero decir.
Para alguien que tiene muchas ideas pero se queda bloqueado cuando tiene que convertirlas en un caption o en un artículo, esta forma de utilizarlo puede ser muchísimo más natural.
ChatGPT no conoce tu negocio solo porque le digas su nombre
Imagina que tienes una empresa de limpieza y escribes:
Hazme un post de Instagram para mi negocio de limpieza.
ChatGPT tiene que inventarse prácticamente todo.
No sabe quiénes son tus clientes.
No sabe qué servicios vendes.
No sabe qué preguntas recibes.
No sabe qué problemas ves constantemente.
No sabe cómo hablas.
No sabe si quieres educar, vender, generar confianza o simplemente mantener activa tu cuenta.
Así que hace lo único que puede hacer: crear algo razonable utilizando la poca información que tiene.
Y probablemente recibas algo parecido a:
“¿Quieres disfrutar de un hogar limpio y reluciente sin preocuparte por nada? ✨ Nuestro equipo está aquí para ayudarte…”
Puede funcionar.
Pero podría pertenecerle a cualquier empresa de limpieza.
Ahora imagina que le dices:
Tengo una empresa de limpieza residencial. La mayoría de nuestros clientes son familias y personas que trabajan todo el día y no tienen tiempo para mantener su casa como quisieran.Una pregunta que recibimos constantemente es si necesitan limpiar antes de que lleguemos. Me causa gracia porque precisamente nos están contratando para limpiar.Quiero hacer un post explicando qué deberían hacer realmente antes de que llegue un servicio de limpieza. No quiero que sea demasiado comercial.
Ahora hay una historia, una pregunta real y una perspectiva.
Eso es lo que empieza a hacer diferente el contenido.
Puedes pedirle que te haga preguntas
Esta es otra forma muy sencilla de empezar cuando ni siquiera sabes qué información deberías darle.
Supongamos que eres coach de salud y quieres empezar a crear contenido.
Puedes escribir:
Quiero crear contenido para Instagram sobre alimentación y hábitos saludables para mujeres que quieren mejorar su salud sin seguir dietas extremas. Quiero que el contenido se parezca a mi manera de comunicarme y no suene genérico. Antes de crear nada, pregúntame qué información necesitas conocer sobre mí, mi audiencia, mi forma de trabajar y mi manera de comunicarme.
Y ahora no tienes que adivinar tú qué contexto necesita.
ChatGPT puede empezar a preguntarte.
Quizá quiera saber qué tipo de clientes atiendes, qué cosas no compartes de otros enfoques, cuáles son las preguntas que más recibes o qué expresiones utilizas normalmente.
Tú respondes como responderías en una conversación.
Y a partir de ahí empiezan a trabajar juntos.
No empieces siempre pidiéndole que escriba
Muchas veces tampoco empiezo diciendo:
Escribe un post sobre X.
Primero trabajo la idea.
Imagina ahora un salón de belleza que quiere hablar sobre cabello teñido.
En lugar de:
Hazme cinco posts sobre cuidado del cabello teñido.
Podrías decir:
Quiero crear contenido para mis clientas sobre el cuidado del cabello después de teñirlo. Muchas llegan pensando que si el color dura poco significa que el trabajo estuvo mal hecho, pero hay hábitos en casa que también afectan muchísimo la duración. Dame cinco ángulos diferentes desde los que podría hablar de este tema. No escribas todavía las publicaciones.
Quizá aparezcan ideas sobre frecuencia de lavado, temperatura del agua, productos, expectativas sobre determinados colores o mantenimiento.
Escoges la que tenga más sentido para tu experiencia con tus clientas.
Y después desarrollas esa.
No necesitas producir veinte posts de una sentada solo porque ChatGPT puede hacerlo en treinta segundos.
Dale algo tuyo para trabajar
Esta es probablemente la parte más importante de todo el proceso.
No necesitas escribir bien para darle buen material a ChatGPT.
Necesitas darle algo real.
Una opinión.
Una experiencia.
Una conversación con un cliente.
Una pregunta que recibes constantemente.
Algo que te pasó.
Una idea que llevas días pensando.
Incluso un recuerdo.
Mis artículos de viajes son un buen ejemplo.
Yo podría escribir:
Escríbeme un artículo sobre Roma.
Y seguramente obtendría un artículo perfectamente correcto sobre Roma.
Pero no sería mi Roma.
ChatGPT no sabe cómo me sentí caminando por una calle determinada, qué pensé cuando llegué a un lugar que llevaba años queriendo conocer, qué salió diferente a lo planeado, qué me sorprendió o qué conversación tuve durante el viaje.
Eso tengo que ponerlo yo.
Muchas veces empiezo contándole todo como lo recuerdo. Sin preocuparme demasiado por el orden.
Qué hicimos.
Qué pensé.
Qué me gustó.
Qué salió mal.
Qué aprendí.
Después utilizo ChatGPT para ayudarme a encontrar estructura, eliminar repeticiones, conectar ideas o desarrollar mejor algo que yo ya quería contar.
La herramienta puede ayudarme a ordenar la historia. Pero el recuerdo, la experiencia y el sentimiento siguen siendo míos.
Con el contenido de un negocio pasa exactamente lo mismo.
Corrígelo. No tienes que aceptar la primera respuesta.
Otro error fácil es utilizar ChatGPT como si fuera Google:
pregunta → respuesta → copiar → pegar.
Yo casi nunca trabajo así.
Si algo suena demasiado formal, se lo digo.
Si una frase jamás saldría de mi boca, la quito.
Si está exagerando, le digo que baje el tono.
Si entendió mal mi argumento, se lo explico nuevamente.
Puedes responder cosas tan sencillas como:
Esto suena demasiado corporativo.
Yo jamás diría esto. Cámbialo.
Esta parte sí me gusta. Mantén esa idea y simplifica el resto.
Estás repitiendo lo mismo con palabras diferentes.
Quiero que parezca una conversación, no una conferencia.
Eso no es exactamente lo que quiero decir. Mi punto realmente es este…
No necesitas conocer ninguna instrucción técnica.
Puedes conversar con la herramienta.
Muchas veces el buen resultado aparece en la tercera, cuarta o quinta vuelta.
Sí, hay frases que empiezan a delatarlo
Después de leer suficiente contenido creado con IA empiezas a reconocer ciertos patrones.
No porque exista una lista oficial de “frases de ChatGPT”, sino porque cuando dejamos que genere todo sin demasiada dirección tiende a recurrir a construcciones bastante parecidas.
Por ejemplo:
“En el mundo actual…”
“En la era digital…”
“Descubre cómo…”
“Lleva tu negocio al siguiente nivel…”
“Potencia tu presencia digital…”
“No se trata solo de X, se trata de Y…”
“La clave está en…”
Y mi favorito: una cantidad absurda de emojis. 😂
✨🚀💡🔥👉🏼💻
Si normalmente escribes así, perfecto.
El problema es cuando tú nunca utilizas cinco emojis en un párrafo y de repente todos tus captions parecen un árbol de Navidad.
No significa que ninguna de estas frases pueda utilizarse jamás. Yo misma seguramente he usado varias.
El problema aparece cuando todos los textos tienen la misma estructura, las mismas palabras y una personalidad que no se parece a la tuya.
Cuando lo noto, simplemente se lo digo:
Esto está sonando demasiado genérico. Elimina las frases típicas de marketing y el uso excesivo de emojis. Quiero que suene más parecido a una conversación normal.
Dale ejemplos de cómo realmente escribes
Otra cosa que ayuda muchísimo es darle material que ya exista.
No necesitas crear un complicado manual de voz de marca.
Busca tres o cuatro captions, emails, artículos o textos que hayas escrito tú y que pienses:
“Sí. Esto suena a mí.”
Y dile:
Estos son ejemplos de textos que he escrito y que representan bastante bien cómo me comunico.Analiza mi tono, la manera en que estructuro las ideas, el tipo de palabras que utilizo y las cosas que normalmente evito.Utilízalos como referencia cuando me ayudes con el próximo contenido, pero no copies frases literalmente.
Eso proporciona mucha más información que:
Quiero un tono cercano y profesional.
Porque “cercano y profesional” puede significar veinte cosas diferentes.
Tus propios textos muestran qué significa para ti.
Si no sabes cómo empezar, empieza así
No necesitas guardar 300 prompts.
De hecho, podrías abrir una conversación nueva y escribir simplemente:
Quiero empezar a crear contenido sobre [TEMAS] para [NEGOCIO/PROYECTO]. Mi audiencia son principalmente [PERSONAS]. No quiero que el contenido suene genérico ni que parezca escrito completamente por IA. Quiero que conserve mi manera de pensar y comunicarme. Hazme las preguntas que necesites sobre mi negocio, mi audiencia, mis experiencias y mi forma de comunicarme antes de empezar a crear contenido.
Y conversa.
Eso puede ser suficiente.
Otra opción, cuando ya tienes la idea, es:
Quiero hablar sobre [TEMA]. Esto es lo que realmente pienso: [SUELTA AQUÍ TODO COMO TE SALGA]. Ayúdame a ordenar la idea. Antes de escribir el contenido final, dime si necesitas que te explique algo más.
Mucho menos espectacular que el:
“MEGA PROMPT DEFINITIVO PARA DOMINAR CHATGPT EN 2026”.
Pero bastante más parecido a cómo yo realmente lo utilizo.
Lo que ChatGPT hace bien… y lo que todavía tienes que poner tú
Para mí, ChatGPT funciona muchísimo mejor como herramienta de trabajo que como reemplazo de quien está creando.
Puede ayudarte a organizar.
Puede darte ideas.
Puede mostrarte un ángulo que no habías considerado.
Puede convertir un pensamiento desordenado en algo mucho más claro.
Puede ayudarte cuando llevas veinte minutos mirando una pantalla en blanco.
Pero si todo se lo dejamos a la herramienta, también puede terminar creando exactamente eso: contenido correcto que podría pertenecerle a cualquiera.
La experiencia, las historias, las opiniones, los ejemplos, el conocimiento de tu cliente y tu manera de ver las cosas siguen teniendo que venir de algún lado.
Y ahí es donde entras tú.
Quizás por eso mi manera favorita de utilizar ChatGPT no es preguntarle:
“¿Qué debería decir?”
Sino empezar por:
“Esto es lo que quiero decir. Ayúdame a decirlo mejor.”
La diferencia parece pequeña.
Pero el resultado suele ser completamente distinto.
Ahora cuéntame tú: ¿cómo estás usando ChatGPT para crear contenido?
¿Lo usas para buscar ideas, escribir desde cero, organizar lo que ya tienes en mente… o todavía estás tratando de encontrar la mejor manera de incorporarlo a tu trabajo?
Y si pruebas alguno de estos consejos, cuéntame si notas alguna diferencia en los resultados. Me encantará saber qué te funcionó.
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